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36 horas en Río de Janeiro

Lo ideal en la vida sería poder viajar con todo el tiempo del mundo. Pero el tiempo es dinero y cuando el dinero no abunda, el tiempo menos.

Comparto contigo mi experiencia de 36 gloriosas horas en Rio de Janeiro. Una escapada que valió la pena al 100%.

Qué visitar
Con pocas horas disponibles, un combo de Turismo + Relax es ideal.

Turismo: City Tour Express con Corcovado + Pan de Azúcar
Inicia con la recogida en los hoteles de playa alrededor de las 9am y concluye en tu hotel alrededor de las 2:3pm. Se visitan:

• Corcovado: Subiendo en el auto es por el Parque de Tijuca, un área verde envidiable. Al hacer la visita en tour, tus entradas al Cristo Redentor estarán pre compradas y no harás fila. Se puede subir al Cristo en elevador o bien por las escaleras, lo cual no es nada extenuante. La vista de Rio y del Pan de Azucar es increíble. Además de que la figura del Cristo es imponente. Hay una cafetería y baños in situ

• Catedral de Río: Breve parada para conocer la única catedral del mundo que semeja un templo maya.

• Sambódromo: De forma panorámica se puede apreciar el lugar donde se celebra el famoso Carnaval, aunque es muy deslucido verlo fuera de temporada

• Estadio Maracaná:
Breve parada para tomar fotos en uno de los templos del futbol más reconocidos

• Pan de Azúcar: La cereza del pastel es abordar el teleférico panorámico que te lleva en dos tramos a lo alto del monte más querido de Rio. Desde los miradores de 360 grados puedes admirar las playas a un costado y del otro, el Monte Corcovado con su icónica estatua

Recorrido de las playas a pie (Copabacana, Ipanema y Leblon)
Es muy fácil y seguro caminar toda la orilla de playa desde el extremo de la más proletaria, Playa Leme, hasta la más chic, Playa Leblon, en un recorrido aproximado de 7 km que atraviesa también Copacabana e Ipanema. En el camino, además de fotos, se puede parar en los bares frente al mar que ofrecen bebidas y música en vivo , en un ambiente súper festivo. Yo disfruté un elote cocido de los que venden varios carritos callejeros en el recorrido.

Definitivamente la playa de la gente joven y bonita es Leblon, siendo Copacabana una playa más tradicional para familias locales.

R&R
Para relajarme, disfruté el servicio de playa de mi hotel Porto Bay. El chico a cargo rápidamente montó un camastro con sombrilla y me entregó una toalla. Me ofreció servicio de bar también y las dos caipirinhas en su punto que disfruté al atardecer completaron un cuadro perfecto.

Dónde hospedarse

Belmond Copacabana Palace
Para quienes buscan el ambiente de lujo tradicional. Es el hotel más clásico de Rio y Belmond le ha dado un toque muy elegante a este edificio histórico.

Fasano Ipanema
Para quienes buscan estar en el hot spot y aman el diseño vanguardista. La vista desde su rooftop pool bar es espectacular.

Porto Bay Copacabana
Para quienes quieran un 4 estrellas sólido. Es vital para una estancia de una sola noche como la mía, escoger un hotel que magnifique la experiencia local.

Escogí el Porto Bay porque cuenta con habitaciones con terraza con vista lateral a Copacabana y el Corcovado (por la vista, lo mejor es escoger los pisos superiores). Su tradicional bienvenida con copa de champagne tampoco sienta mal a nadie.

El despliegue de frutas tropicales (pérsimo, guanábana, piña y papaya) para el desayuno es espectacular más si le sumas las mermeladas caseras de mango y maracuyá y la variedad de jugos naturales, smoothies de acai y agua de coco. Además el restaurante cuenta con ventanales completos para disfrutar la mágica vista de Copacabana, lo mismo que su rooftop pool & bar.

Cuentan con servicio de playa, que consiste en camastros, toallas y servicio de bar en la playa.

Dónde comer (además de pao de queijo)
Cuando hay poco tiempo para explorar una ciudad, lo mejor es situarse en una calle concurrida con buenas opciones de comida, como es la Rua Dias Ferreira en el barrio trendy de Leblon. Aquí se puede hacer la marcha y visitar varias propuestas en una sola noche. Lo mejor de todo es que hay un sitio de taxi en la esquina de la calle para regresar de forma segura al hotel o continuar la fiesta en otro lugar.

Brigitte Bar: Rua Dias Ferreira, 247 – Loja A – Leblon, Rio de Janeiro – RJ, 22431-050, Brazil.
Un bar muy trendy con comida para picar y ver gente bonita

Chico e Aalaíde: Rua Dias Ferreira, 679 – Leblon, Rio de Janeiro
Para tapas y cerveza, lo mejor es un botequim como este, es decir una especie de fonda donde se sirven los tradicionales bolinhos (croquetas con diferentes rellenos como camarón, cangrejo, queso, cerdo o frijol) y cervezas.

CT Boucherie: Rua Dias Ferreira, 636 – Leblon, Rio de Janeiro
Un bistrot francés con especialidades en cortes de carne muy brasileños pero con un toque de la Borgoña, propiedad del chef de origen francés Claude Troisgrois .

Donde comer en Copacabana

Churrascaria Palace: R. Rodolfo Dantas, 16 – Copacabana, Rio de Janeiro
Nadie puede irse de Brasil sin probar un clásico churrasco. Los comensales poco carnívoros apreciaran del Palace (abierto en 1951) que sirve, además de espléndidos y jugosos cortes de carne, suculentos mariscos como cangrejo y langosta. Es un verdadero festín.

Donde y qué comprar

En mi caso, por tiempo, fue en el aeropuerto de Galeao (el internacional de Río). Pero me sorprendí gratamente de lo que pude encontrar.

Havaianas
Las flip flops más famosas del mundo en todos los colores y estampados imaginables

Maria Oiticica Biojóias
Joyería sustentable de inspiración, diseñada y producida en Brasil

Track & Field
Leggings, chaquetas, hoodies y trajes de baño con diseños modernos para viajeros fit

Duty Free
En el Duty Free es posible comprar ropa de diseñadores brasileños. Mis favoritos son Richards (telas de lino estampadas en tonos terrosos) y Osklen, la mejor moda urbana de Brasil, desde zapatos casuales, hasta shorts de mezclilla con estampados selváticos, chaquetas y playeras estilo surf.

Y por supuesto, hay que regresar a casa con una botella de cachaza el licor icónico de Brasil.

Tips
Brasil usa una corriente diferente a la mexicana y europea. Yo no llevaba un adaptador para Brasil, pero en todos los hoteles que me hospedé siempre me prestaron uno en recepción.

 

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